Puede que hayas escuchado más de una vez eso de que apadrinar a un niño puede cambiarle la vida. Pero, puede también, que no sepas muy bien cómo funciona esta figura de solidaridad. Así que hoy no puedes acabar tu día sin leer este post en el que te lo explico todo.
Qué significa apadrinar a un niño o niña
Apadrinar a un niño o una niña es darles una oportunidad de crecimiento y, en definitiva, una oportunidad de futuro. Pero lo que significa, va mucho más allá de la ayuda. A diferencia de otras figuras de colaboración, cuando apadrinas se crea un vínculo. ¿Por qué? Por varias razones. La primera y fundamental es que le pondrás cara a los niños y niñas a quienes ayudas. No solo cara, sino que sabrás sus nombres, en qué curso están, a qué se dedican sus familias… Te lo contarán en sus cartas dos veces al año. Al contrario, también funciona: y es que tú podrás enviarle también tus cartas. En ellas podrás contarle mucho sobre ti, y sobre por qué decidiste apadrinar.
Cómo empieza la relación con los niños y niñas apadrinados
Cuando apadrinas, lo primero que ocurre es que, a los días de haberlo hecho, te llega un pack de bienvenida a Ayuda en Acción. En ese pack encontrarás información sobre el grupo de niños y niñas que apadrinas. Tendrás su foto, sus nombres y algunos datos más sobre su realidad. También tendrás un poco más de información sobre la zona en la que viven así como sobre la forma en que puedes establecer ese vínculo de solidaridad que buscas cuando apadrinas.
Periódicamente recibirás información sobre sus avances. Se tratará de su rendimiento escolar, las mejoras en la escuela, novedades sobre sus familias y la vida en sus comunidades. Todo esto permite afianzar más si cabe el vínculo que establecerás con los niños y niñas que apadrinas.
La comunicación en el apadrinamiento: cartas, tiempos y acompañamiento
Como te contábamos, una de las bases del apadrinamiento es la posibilidad de enviar cartas a los niños y niñas apadrinados (¡y también de recibirlas de su parte!).
El envío de cartas desde los grupos de niños y niñas apadrinados se hace dos veces al año, pero tú podrás escribirles cuantas veces quieras. No podemos asegurar más cartas porque ello supone un esfuerzo logístico extra para los equipos que no podemos garantizar, ya que el envío de cartas viene acompañado de una serie de actividades con los niños, niñas y sus familias y comunidades.
En el caso de Ayuda en Acción, las personas que apadrinan no tendrán la dirección postal de los niños y niñas. Por cuestiones de seguridad, son las oficinas nacionales las que reciben y reparten entre los grupos apadrinados. Tú podrás hacer llegar tus cartas de forma virtual, a través de un correo que tenemos habilitado para cada contexto, o bien de forma física si quieres enviar con tu carta algún detalle (una foto, una postal, algo simbólico -siempre aconsejamos no enviar nada que pueda generar controversia con otros miembros de la comunidad-).
El valor emocional del intercambio de cartas
Puede que para ti sean unas cuantas palabras. Pero para los niños y niñas que reciben tu carta, significa mucho más. Recibir una carta de tu padrino o madrina supone todo un acontecimiento en sus vidas. Imagina cuánto lo es que lo muestran en casa y con sus amigos como todo un tesoro, algo digno de ser admirado. Imagina lo importante que es para ellos recibir tu ayuda…
Escribir y recibir las cartas que intercambian con los padrinos y madrinas refuerza su autoestima, porque saben que muy lejos de su hogar hay gente que se preocupa por ellos, porque son importantes para alguien.
Además de todo, recibir tus cartas les permite descubrir nuevas realidades que no conocen, saber más cosas sobre personas que quizás nunca conozcan físicamente, pero que están ayudando a que tengan oportunidades en la vida. Y por si todo esto fuera poco, además tus palabras les inspiran a seguir peleando por lo que quieren, les acompañan cuando quizás puedan sentirse solos, y les motivan cuando todo a su alrededor parece que esté en su contra.
El apadrinamiento, sin duda, es para los niños y niñas un elemento central de su crecimiento físico, pero también emocional.
Qué se hace con tu aportación mensual
Cuando apadrinas, tu aportación no va únicamente para el grupo de niños que la recibe, sino para toda la comunidad. Y es que los niños y niñas apadrinados no reciben ninguna cantidad dineraria al modo de paga mensual, sino que reciben oportunidades en forma de material escolar, mejoras en infraestructuras básicas o acompañamiento a sus familias para que tengan un modelo económico familiar sostenible. Lo hacemos así para no crear desigualdades con otros niños y familias.
El hecho de que no haya un apadrinamiento padrino/niño, sino que sea apadrinamiento en grupo apoyado por muchas personas a la vez, asegura la estabilidad de los niños. Y es que si por algún motivo dejas de ser padrino o madrina, los niños no dejarán de ir a la escuela, ya que detrás hay muchas más personas apoyando la misma comunidad.
El enfoque bajo el que actuamos es integral, porque no tendría sentido trabajar solamente en educación sin tener en cuenta la situación en la que viven las familias, u obviando cómo es el acceso a sistemas sanitarios en la comunidad, por poner un par de ejemplos.
Cómo el apadrinamiento impulsa el desarrollo de la comunidad
Creemos que lo esencial es potenciar las capacidades de todas las personas de la comunidad para que sean ellas las protagonistas de la mejora de sus condiciones de vida. Y esa capacitación la llevamos a cabo con talleres de formación, apoyo y acompañamiento con todos los miembros de la comunidad, no solamente con los niños o con sus familias.
Una oportunidad que cambia la vida de los niños y niñas
El apadrinamiento supone para un niño o una niña de una comunidad vulnerable toda una oportunidad. Una oportunidad que se traduce, en primer lugar, en un apoyo educativo que asegurará y ampliará sus posibilidades profesionales en un futuro. Pero que también le formará como persona. En lugares donde aún sigue dándose el trabajo infantil o el abandono para las chicas por cuestiones de género, créeme que es importante tener un respaldo que dificulte al máximo que los niños y niñas abandonen la escuela.
Significa también una oportunidad para que sus familias comiencen a generar ingresos gracias al acompañamiento y la formación que les brindamos a través del apadrinamiento.
Es también una oportunidad para toda la comunidad en la que viven los niños apadrinados, porque tu solidaridad se transforma también en infraestructuras básicas que mejoran la vida comunitaria.
El apadrinamiento es, por tanto, una figura que cambia vidas.
Proyectos de largo plazo para generar cambios reales
Solo cuando vemos que la comunidad está lista para funcionar bien y de forma independiente, nos retiramos. Por eso nuestros proyectos de apadrinamiento duran una media de 15 años. Solo gracias a este acompañamiento a largo plazo podemos asegurar un desarrollo que realmente transforme vidas.
Eso no significa que una vez apadrinas, tengas un compromiso de continuar con tu colaboración durante todos los años que dura el proyecto. Puedes dejarlo cuando quieras (o cuando no puedas), sin ningún tipo de compromiso (aunque preferiríamos que no te fueras para que así puedas ver cómo año tras año la comunidad mejora).
Los padrinos y madrinas reciben dos informes cada año comunicándole los avances en la comunidad de los niños apadrinados y periódicamente, información sobre nuestro trabajo en todo el mundo.
Dónde resolver dudas y ampliar información
Si después de leer todo esto aún te quedan dudas, tienes varias formas de solucionarlas:
- - Visita nuestra web, en la sección de apadrina, donde tenemos para ti una sección de preguntas frecuentes. Seguro que algunas de ellas coinciden con lo que tienes en tu cabeza.
- - Pregúntanos: puedes llamarnos al 900 85 85 88 de forma gratuita y en horario comercial. Nos encantará hablar contigo para resolverte todas tus dudas.
- - Otros canales: recuerda que también puedes preguntarnos a través de otros canales como la web (a través del formulario de contacto) o nuestras redes sociales.
