El origen del racismo se remonta a causas profundas y complejas. La discriminación racial ha estado presente en nuestras sociedades durante siglos y hoy en día, a pesar de los numerosos avances sociales, la apertura y la inclusión social, sigue estando presente en nuestras vidas.
Si te preocupa cómo combatirlo, no hay mejor técnica que conocer qué es, así como de dónde surge. ¡Vamos a ello!
Qué es la discriminación racial
Cuando hablamos de discriminación racial, lo hacemos de la exclusión o de una persona o un grupo de personas por tener cualidades o características distintas en cuanto a la etnia a la que pertenece o algo tan simple como su color de piel, sus tradiciones o lugar de nacimiento.
Conceptos clave para entender el racismo
La Convención Internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial define el término de la siguiente forma: ‘’Toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza, color, linaje u origen nacional o étnico, que tenga por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales”.
Hay diferentes conceptos clave si hablamos de discriminación racial:
Raza y etnia
Aunque creemos que son lo mismo, no es así. Si hablamos de raza, diríamos que es construcción social que agrupa a las personas según sus características físicas. Por su parte, una etnia es un grupo de personas, unidas por diferentes características de origen.
Estereotipos y prejuicios (cómo se forman)
Son opiniones o imágenes preconcebidas acerca de un grupo o persona, como consecuencia de su origen en este caso, y por lo general, negativos. La socialización está en el origen de su formación. Es decir, los estereotipos y prejuicios raciales se crean en casa, en la escuela, en el círculo más íntimo de amistades, y también en los medios de comunicación y las redes sociales. Se refuerzan, en la mayoría de las ocasiones por el miedo y la desigualdad.
Diferencias: racismo vs discriminación étnica
A veces es muy difícil de explicar la diferencia entre ambos conceptos. El racismo se asienta sobre una base ideológica y cree que hay razas o etnias que están por encima de otras, lo que justificaría la exclusión de las que, en su opinión, están a la cola. Por su parte, la discriminación étnica se basa en la acción de tratar de manera desigual a una persona o grupo dependiendo de su etnia.
Origen histórico del racismo
Aunque no deja de estar presente en nuestro día a día, el origen del racismo es algo que viene de lejos.
Antigüedad y Edad Media (extranjería y exclusiones)
Ya en la antigüedad, en la cultura griega y romana diferenciaban a los extranjeros de los ciudadanos.
Más tarde, en la Edad Media en nuestro país, España, hubo acciones que, si bien se asentaban sobre base religiosa, finalmente desencadenaron en un odio a lo extranjero, si hablamos de judíos y musulmanes.
Colonización y esclavitud
Ya con la Edad Moderna y el descubrimiento y exploración de otros continentes, se introdujo con fuerza el esclavismo.
Millones de personas fueron apresadas en sus poblaciones para ser trasladadas a otros contextos con el fin de ser explotadas laboralmente, bajo condiciones inhumanas.
Se llevó a cabo porque se creía que esas personas, provenientes en su mayoría de África, eran inferiores en todos los aspectos con las personas blancas que estaban formando un nuevo país al otro lado del océano. Cuando llegaban a su destino eran vendidas y mucho tiempo después, algunas conseguían comprar su libertad, como ocurría en la antigua Roma.
La idea de que estas personas eran inferiores servía para justificar que estaban hechas para ser explotadas y que no tenían sentimientos ni mucho menos, derechos.
Ideologías y teorías raciales (nazismo, apartheid…)
En los siglos XX y XXI aún ha habido grandes manifestaciones políticas y sociales de racismo y discriminación racial que llega hasta nuestros días, con consecuencias devastadoras para la Humanidad.
Principales causas de la discriminación racial
Son muchas las causas que se esconden tras discriminación racial. Algunas de las más comunes son el miedo, el desconocimiento, los prejuicios, la falta de información o las circunstancias socio-económicas. En muchas ocasiones, estas razones se entremezclan, incluso de forma inconsciente, y dan lugar a actitudes racistas que vulneran los derechos humanos.
Lo primero para acabar con estas causas es conocerlas, así que vamos con las más comunes:
Prejuicios y estereotipos raciales
Ambos conceptos son causas de discriminación étnica o racial. Afectan de una manera muy importante a las personas que son objeto de discriminación y normalmente se extienden socialmente, instalando creencias sobre su cultura o tradiciones que no son objetivas y casi siempre negativas. Son tan fuertes que incluso pueden afectar a derechos fundamentales como el derecho al trabajo o a la vivienda, entre otros.
Ignorancia y miedo al diferente
Muchas investigaciones coinciden en que la principal causa del racismo es el miedo. No nacemos con miedo, lo aprendemos. En 1968, un estudio llevado a cabo por el psicólogo Robert Zajonc probó que hay un estrecho vínculo entre la familiaridad y nuestra forma de juzgar: cuanto más conocemos algo o a alguien, más nos gusta, y viceversa. Esta idea tan popular es lo que hoy se llama Teoría del efecto de mera exposición.
Factores sociales y económicos
Las crisis sociales y económicas son también un caldo de cultivo para la discriminación. Un ejemplo lo tenemos en el nazismo. La Primera Guerra Mundial dejó a Alemania marcada por la pobreza, la desigualdad y el desempleo. Uno de cada cuatro personas en el país no tenía trabajo. Las promesas de "pan y trabajo" del régimen nazi, así como una propaganda destinada a culpar al pueblo judío de todos los problemas, unieron a muchos alemanes frente a un supuesto enemigo común al que odiar.
Racismo estructural e institucional
Ocurre cuando las normas perpetúan la desigualdad. Cuando una persona racializada tiene más dificultades para acceder a un empleo, obtener un crédito bancario o alquilar una vivienda, existe racismo estructural. Son mecanismos invisibles pero que se perpetúan reproduciendo privilegios y barreras.
Desde la educación, la justicia, las normativas laborales y de seguridad se puede romper con estas inercias, pero también pueden ayudar a mantenerlas. Por eso es necesario revisar “las reglas del juego” a la hora de construir sociedades inclusivas.
Manifestaciones y consecuencias del racismo
La discriminación racial y el racismo se reflejan a nivel social, pero también en las personas que lo sufren. A menudo sufren depresión, tristeza, indefensión, ira o falta de energía. Veámoslo con más detalle.
Exclusión social y desigualdad
En la base de la discriminación racial está la exclusión social y la desigualdad. El hecho de tratar como diferente o inferior, en el caso del racismo, a personas con un determinado origen o características étnicas, provoca que estas acaben siendo excluidas y por tanto, siendo tratadas de forma no igualitaria.
Las personas migrantes son fundamentalmente quienes experimentan esta exclusión, aunque también es muy común encontrar casos de exclusión social o desigualdad en el caso de la etnia gitana.
También es común encontrar esta exclusión en el caso de personas racializadas, aunque su origen sea del propio país donde se da.
Como señalábamos antes, la discriminación racial limita el ejercicio de los derechos (acceso a trabajo, vivienda, asistencia médica, educación, etc.).
Impacto en la salud mental y física
Todo esto provoca sufrimiento en las personas que sufren el racismo, la xenofobia o la discriminación racial o étnica. En muchos casos, sufren episodios depresivos. La tristeza que sufren muchas personas migrantes por verse obligadas a dejar sus hogares se ve agravada por la imposibilidad de integrarse plenamente en la sociedad debido a prejuicios o exclusión.
Físicamente, la falta de acceso a empleo, vivienda o atención médica puede repercutir directamente en la salud física de las personas que sufren discriminación.
Microrracismos y discurso de odio en redes
Las expresiones de racismo son, en la mayoría de los casos, sutiles y cotidianas. Los microrracismos son comentarios, actitudes o gestor que no hacen otra cosa que reforzar estereotipos o diferencias, como por ejemplo preguntar a una persona racializada si aunque el DNI diga que es española, de dónde es realmente.
El anonimato de las redes sociales ha convertido este espacio en un caldo de cultivo ideal para el discurso del odio.
Fomentar una cultura y una educación digital responsables es fundamental para no perpetuar los mensajes de odio.
Cómo combatir las causas del racismo
Combatir las causas del racismo no es fácil ni rápido, pero sí está a tu alcance, porque todo se basa en la educación, al fin y al cabo. Si crees que no puedes hacer nada, ¡te equivocas!
Educación y concienciación
Educar a la infancia en el respeto a la diversidad es el primer paso para erradicar la discriminación racial. Porque de esta forma nacerán nuevas generaciones que no estén intoxicadas por ideologías basadas en la mentira.
Es crucial educar (y no solo a niños y niñas) en la diversidad cultural y el respeto a la diferencia.
Combatir las causas del racismo no ocurre solo en la escuela: pasa fundamentalmente por los hogares. Pero no es cosa únicamente de niños y niñas: también son necesarias campañas de sensibilización, información veraz y manifestaciones artísticas.
Políticas y leyes antidiscriminación
La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece la igualdad de todas las personas. Así mismo, las Constituciones de los diferentes países, salvo excepciones, suelen reconocer los principios de igualdad y no discriminación.
En el caso de España, la Constitución prohíbe en su artículo 14 la discriminación por motivos de raza.
Sin embargo, es necesario formular políticas que garanticen la igualdad y no discriminación, bien con medidas de protección o de fomento de la propia igualdad.
Promoción de diversidad e inclusión
Crear entornos seguros es fundamental para eliminar la discriminación racial. Para ello, aparte de llevar a cabo políticas activas de igualdad y no discriminación, es fundamental impulsar campañas de sensibilización y educación ciudadana.
Qué puede hacer cada persona
Cada pequeño gesto es fundamental para luchar contra el racismo. Te damos algunas ideas que puedes poner en práctica en tu día a día:
- 🔍 Revisa tus prejuicios: analiza lo que haces y dices, y pregúntate de dónde vienen esas actitudes o reacciones.
- 👂 Escucha: quienes sufren racismo necesitan ser escuchadas y sentirse apoyadas, no que hablemos por ellas.
- 🗣️ No calles ante comentarios racistas.
- 🚫 No amplifiques el odio en las redes sociales: no compartas para denunciar, simplemente, hazlo con los cauces que las diferentes redes tienen habilitado para ello.
- 💬 Habla: a veces, solo con sacar el tema, hace pensar a muchas personas sobre conceptos que tenemos asimilados y que no nos damos cuenta del sesgo racista que tienen.
Ayuda en Acción: proyectos y resultados
En Ayuda en Acción llevamos a cabo acciones en este sentido, por ejemplo a través del proyecto Youth in Motion en Andalucía durante el curso 2024-25. Gracias a él hemos trabajado con jóvenes acerca de mitos y bulos sobre racismo, sensibilizando a un sector de la población especialmente vulnerable por el momento vital en que vive.
Preguntas frecuentes sobre racismo (FAQ)
¿Qué es el racismo estructural?
Conjunto de normas, prácticas y comportamientos institucionales que generan o mantienen desigualdades entre personas por su origen o color de piel.
¿Diferencias entre racismo, xenofobia y aporofobia?
- - Racismo: cuando se cree que una etnia está por encima de otra en cualquiera de sus aspectos.
- - Xenofobia: miedo o rechazo a las personas extranjeras, sobre todo cuando estas aportan diferencias significativas a nivel cultural.
- -Aporofobia: miedo o rechazo a las personas que sufren la pobreza.
¿Qué hacer si sufro o presencio un acto racista?
Ante todo: denuncia. Mantén la calma y evita enfrentamientos directos que puedan ponerte en riesgo, tanto a ti como a la víctima.
¿Qué es la discriminación positiva?
Medidas temporales que buscan corregir desigualdades estructurales con el objetivo de equilibrar las oportunidades.
