En pleno 2026, los derechos de la infancia no están garantizados. Así de simple y así de cruel. Aún hay millones de niños y niñas trabajando, millones cuyos cuerpos son mutilados, millones que no van al colegio ni tienen acceso a una alimentación suficiente para crecer con oportunidades.
Hoy te contamos por qué a pesar de toda la legislación en este sentido, la protección de la infancia sigue siendo una asignatura pendiente para muchos países, y para la comunidad internacional en su conjunto.
¿Qué son los derechos de la infancia?
Cuando hablamos de derechos de la infancia nos referimos a un conjunto de normas y garantías jurídicas internacionales que protegen a niños, niñas y adolescentes de menos de 18 años. Se trata de unas condiciones mínimas que deben garantizarse para que la infancia pueda vivir en condiciones de seguridad y recibiendo los servicios básicos que les permitan un desarrollo pleno.
Son diferentes de los derechos humanos porque en ellos se reconoce la condición de especial vulnerabilidad y dependencia de la población infantil. De esta forma, tienen protección específica conforme a su madurez, edad y necesidades particulares.
Definición y origen del concepto “derechos de la infancia”
Tenemos que irnos al primer cuarto del siglo XX para encontrar el origen de los derechos de la infancia como concepto jurídico. Era 1924 cuando la Sociedad de Naciones, precursora de la ONU, adoptó la Declaración de Ginebra, que reconocía por primera vez en un documento internacional la necesidad de proteger de manera especial a la infancia.
Hubo que esperar a 1959 para que, ya sí, la ONU, proclamara la Declaración Universal de los Derechos del Niño, con diez principios clave. Hasta 40 años después, el 20 de noviembre de 1989, no se celebró la Convención sobre los derechos del niño. Entró en vigor en septiembre de 1990.
¿Qué diferencia hay entre los derechos de la infancia y los derechos humanos generales?
Como hemos dicho antes, los derechos de la infancia aplican para un grupo especialmente vulnerable y dependiente en la mayoría de aspectos. Mientras que los derechos humanos son universales, los de la infancia señalan a los adultos, las instituciones y los Estados como principales garantes de su cumplimiento.
Y es que los derechos de la infancia no solo protegen a niños y niñas, sino que imponen también obligaciones.
¿Cómo ayudar a la infancia?
El marco legal internacional: la Convención sobre los Derechos del Niño
La Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada en 1989, es el tratado de derechos humanos más ratificado en la historia. A través de ella, se establecen derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales que deben garantizarse para todos los niños y niñas del mundo.
Qué establece la Convención de la ONU de 1989
La Convención de los derechos del niño la forman 54 artículos que comprenden todas las dimensiones de la vida de la infancia. Todos los países que la ratifican asumen obligaciones legales de obligado cumplimiento, no siendo una mera declaración de intenciones.
En la Convención, los artículos van desde el derecho a un nombre y a una nacionalidad, pasando por el derecho de acceso a necesidades básicas, pasando por la protección frente a abusos o la participación de las decisiones que les afectan en su día a día.
Además de la Convención, existen tres protocolos facultativos que sirven para ampliar más si cabe la protección de áreas críticas: venta de niños/as y explotación sexual, existencia de niños/as soldado y procedimientos para que la infancia pueda presentar denuncias ante el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas.
Principios de la Convención de los Derechos del Niño
Supervivencia, protección, participación y desarrollo. Sobre estos principios, interdependientes, se basa la Convención, pero veamos qué derechos abarca cada uno de ellos:
- - Supervivencia: acceso a alimentación, salud y condiciones de vida digna.
- - Protección: amparo ante situaciones de violencia, explotación y abuso.
- - Participación: libertad de opinión y expresión, así como derecho a la información.
- - Desarrollo: derecho a recibir una educación, a jugar, a acceder a cultura y a desarrollar todo su potencial.
¿Qué países han ratificado la Convención de los derechos del niño?
La Convención de los derechos del niño es, sin duda, el tratado internacional que cuenta con más adhesiones. A día de hoy, 196 países la han ratificado. Sin embargo, no todos ellos han puesto en práctica políticas marcos legales o presupuestos suficientes para su cumplimiento (y, en definitiva, para la protección de la infancia).
Llama poderosamente la atención la negativa de Estados Unidos a firmar dicha convención, siendo el único miembro de la ONU que no lo ha hecho. Sin embargo, sí ha firmado sus Protocolos Facultativos.
En el caso de España, la Convención se ratificó el 30 de noviembre de 1990, un año después de su lanzamiento en la ONU.
Cuáles son los derechos de la infancia más importantes
Todos los derechos reconocidos para la infancia tienen la misma importancia. Pero es cierto que algunos tienen especial relevancia porque son la base de cumplimiento del resto. Vayamos uno por uno explicándolos.
Derecho a la educación
Los Estados que han ratificado la Convención reconocen el derecho de la infancia a recibir educación, que en primaria debe ser gratuita y obligatoria. Así mismo, deben promover el acceso a la educación secundaria y fomentar su desarrollo y hacer accesible la educación superior. Además, los países se comprometen a dar información y orientación educacional y profesional, así como a trabajar para acabar con la deserción escolar.
También se habla en la Convención de la necesidad de que se adopten medidas adecuadas en la educación para respetar la dignidad de la infancia. Y se apuesta por la cooperación para acabar con el analfabetismo a nivel mundial.
En Ayuda en Acción sabemos que la educación es la principal herramienta para romper el círculo de la pobreza. Por eso llevamos desde 1981 trabajando a través de ella.
Derecho a la salud y a la alimentación
Reconocido en el artículo 24 de la Convención, reconoce el derecho al máximo nivel de salud para la infancia. Dentro de él se reconoce el acceso a sanidad, a agua potable, a saneamiento y a nutrición.
Aunque es un derecho básico, la desnutrición infantil sigue siendo una de las principales causas de muerte en niños y niñas de menos de cinco años.
Derecho a la identidad y a la familia
Se estima que 150 millones de menores de cinco años no están registrados oficialmente. Y por tanto, a nivel institucional, es como si no existieran. La Convención de los Derechos del Niño reconoce el derecho a la identidad de todos los niños y niñas del mundo. El hecho de no estar registrado hace que no tengan derechos como la educación, la sanidad o la protección jurídica, entre otros.
Además, se reconoce también el derecho (artículo 8) a respetar sus relaciones familiares.
Derecho a la protección frente al abuso y la explotación
Son varios los artículos de la Convención (19, 32, 34, 36 y 37) que protegen a la infancia frente a formas de violencia, abandono, trabajo infantil, explotación sexual o a tratos crueles, humillantes o degradantes. En contextos especialmente vulnerables para la infancia como es el caso de conflicto, migraciones forzadas o pobreza extrema, es especialmente importante vigilar por el cumplimiento de estos derechos.
Derecho a participación social
Es el artículo 12 el que refleja el derecho de la infancia a expresar sus propias opiniones en cuanto a asuntos que les afecten (y por supuesto, a que sean tenidas en cuenta). Gracias a este derecho los niños y niñas son considerados como sujetos de derechos.
La participación civil de la infancia hace que las políticas públicas tengan mayor calidad, reforzando además la confianza de los niños y niñas en las instituciones públicas.
¿Cómo ayudar a la infancia?
Por qué siguen vulnerándose los derechos de la infancia en 2026
A pesar de la Convención y del importante consenso internacional en relación a los derechos de la infancia, la realidad es que millones de niños y niñas del mundo no ven garantizados sus derechos (unos, otros, todos o casi todos). Las razones son múltiples: conflictos, explotación, acceso deficiente a educación, abre, violencias… Veamos las razones más evidentes para impedir el cumplimiento de los derechos de la infancia.
Conflictos armados y desplazamiento forzoso
Las guerras y otros conflictos, que generan desplazamientos forzados, es una de las causas más importantes de vulneración de derechos de la infancia. Los conflictos exponen a los niños y niñas a la violencia, la muerte, el reclutamiento forzado y la pérdida de sus hogares (y en ocasiones, también de sus familias).
Tanto conflictos como desplazamientos forzados impiden a los y las menores acceder a educación, sistemas sanitarios o a ser protegidos. Se encuentran, así, en una situación de vulnerabilidad extrema.
Se cree que unos 473 millones de niños y niñas viven hoy en día en zonas en conflicto armado. Supone uno de cada seis menores en el mundo. Además, 49 millones se han visto forzados a abandonar sus hogares debido a los conflictos y la violencia. 19 millones de ellos solicitan asilo o refugio en países que no son el suyo.
Trabajo infantil y explotación económica
Cuando la pobreza convive con el día a día de una familia, es frecuente que aparezca el trabajo infantil: todas las manos son pocas, entienden muchas personas, para traer algo de dinero para poder satisfacer las necesidades de alimentación de la familia, que ocupa en la mayoría de los casos el primer lugar de necesidades. La vivienda digna, la educación, el derecho a la identidad o el acceso al sistema sanitario quedan relegados.
Según la OIT, actualmente hay más de 160 millones de menores que trabajan en todo el mundo. Algunos lo hacen en condiciones especialmente peligrosas. Sea como sea, el trabajo infantil siempre actúa en detrimento del derecho a la educación, clave para romper con el círculo de la pobreza.
Falta de acceso a educación de calidad
No vamos a negar la realidad: las cifras de matriculación escolar han mejorado mucho en las últimas décadas. Sin embargo, aún siguen siendo millones los niños y niñas que no tienen acceso a una educación de calidad. ¿Por qué ocurre esto? A veces la distancia desde el hogar al colegio es insalvable; otras veces, los costes indirectos (uniforme, libros y materiales, etc.) impiden la asistencia. La discriminación de género y la pobreza son también causantes de la falta de acceso igualitario a la educación. No olvidemos que en muchos países el hecho de menstruar hace que las chicas tengan que aislarse o que la falta de compresas, tampones, copas o simplemente bragas, impidan el acceso normal a un centro educativo. En otras ocasiones los matrimonios forzados las alejan de la escuela, así como los embarazos tempranos.
Desde Ayuda en Acción no dejamos de trabajar para que asistir a la escuela deje de ser un lujo y se convierta, de facto, en un derecho accesible.
Desnutrición y crisis humanitarias
Cuando una persona (más aún un menor de edad) no tiene acceso a una alimentación suficiente, gran parte de sus derechos se anulan: porque no hay fuerzas para ir a la escuela, porque no se rinde igual, etc. Las crisis humanitarias recientes hacen que la desnutrición siga siendo, a día de hoy, una emergencia global: provocadas por conflictos, desplazamientos forzados, desastres climáticos, etc. provoca en multitud de ocasiones un alza de precios de los productos básicos que hace imposible el acceso a alimentación para las familias en situación de mayor vulnerabilidad.
Los efectos de una alimentación deficiente en los primeros años de vida pueden provocar la muerte y ser irreversibles a lo largo de toda la vida de aquellos que sobrevivan.
Violencia, abuso y matrimonio infantil
Lo decíamos antes cuando hablábamos del acceso a una educación de calidad. Las niñas, en su mayoría, son las principales perjudicadas cuando se habla de matrimonio infantil (porque normalmente son casadas con hombres mayores). Esto hace que las aleje de la educación, su derecho. Les aparta del derecho al juego y les condena a una vida de dependencia y exclusión social. Todo esto es frecuente en África Subsahariana y en Asia, pero hay otros contextos en los que el matrimonio infantil también ocurre (y no hay que irse muy lejos para verlo).
Además, la violencia, en cualquiera de sus formas, afecta también de manera especial a la infancia, así como el abuso. La mayoría de los casos de explotación sexual están protagonizados por niñas.
Los datos sobre los derechos de la infancia en 2026
Por mucho que te lo cuente, si no aportamos cifras a veces cuesta conocer la magnitud del problema. Así que allá vamos con las cifras más actualizadas sobre los derechos de la infancia.
Las cifras de los derechos de la infancia en 2026
Según el Banco Mundial, 412 millones de menores viven en situación de pobreza extrema, lo que significa tener al día menos de tres dólares.
Según la OIT, unos 138 millones de niños y niñas realizan algún tipo de trabajo infantil. De ellos, 54 millones realizarían trabajos de especial peligrosidad.
Según la UNESCO, unos 78 millones de niñas y niños no tienen acceso a escuela primaria en todo el mundo. En total, hay 272 millones de niños y jóvenes de menos de 17 años que no van a la escuela.
Según UNICEF y el Banco Mundial en su informe más reciente, 42,8 millones de menores de cinco años está afectados por la desnutrición aguda. De ellos, 12,2 millones la sufren con especial gravedad.
En el mundo, hay más de 473 millones de niños y niñas que viven en zonas afectadas por conflictos armados (a fecha de diciembre de 2024, por lo que se estima que ahora, en marzo de 2026, sean más). Es una cifra muy alta si la comparamos con los años 90, cuando era un 10% del total de infancia del mundo.
Además, hay unos 1000 millones de menores (la mitad del total en el mundo) que, según el Índice de Riesgo Climático de la Infancia (UNICEF) viven en alguno de los 33 países clasificados como de muy alto riesgo climático, lo que condiciona también el cumplimiento de sus derechos. Solo en 2024, 242 millones de menores vieron interrumpida su educación debido a fenómenos climáticos extremos.
Las regiones donde los derechos de la infancia están en mayor riesgo
África Subsahariana y Asia Meridional son las regiones del mundo en las que se concentran los niveles más altos de vulneración de derechos de la infancia. Son regiones donde la pobreza extrema y la débil presencia institucional hace que los derechos de niñas y niños estén casi desaparecidos. Conflictos armados, crisis climáticas, trabajo infantil y violencia son un continuo en la vida de esta población.
Mientras tanto, en América Latina, donde la desigualdad es latente, la violencia y los efectos del cambio climático son los principales factores que ponen en riesgo los derechos de la infancia.
Sin embargo, regiones con niveles más altos de desarrollo también presentan carencias e incumplimiento en el caso de los derechos de la infancia, por lo que conviene estar especialmente alerta en cuanto a este tema, no importa dónde. Significa, también, cuidar el futuro.
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Preguntas frecuentes sobre los derechos de la infancia
¿Cuándo se celebra el Día Internacional de los Derechos del Niño?
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención de los derechos del niño el 20 de noviembre de 1989. Por eso, cada año en esa fecha se celebra el Día Internacional de los derechos del niño (o de la infancia). En ese día se reflexiona sobre avances conseguidos, pero también sirve para denunciar o visibilizar vulneraciones aún existentes, así como para renovar el compromiso global con la infancia.
¿Quién vela por el cumplimiento de los derechos de la infancia?
Es el Comité de los derechos del niño de la ONU el órgano competente para supervisar que la Convención se cumpla. Es un ente formado por 18 personas expertas e independientes. Cada país debe presentar informes periódicos sobre las medidas que se vayan adoptando con el objetivo de garantizar los derechos reconocidos en la Convención. Dichos informes, en cada país, suelen realizarlo los defensores del pueblo, las fiscalías de menores o las instituciones de protección de la infancia específicas en cada territorio.
¿Qué puedo hacer si creo que se están vulnerando los derechos de un menor?
En primer lugar, acude a la policía, fiscalía o servicios sociales. En el caso de España, existe un número de atención a la infancia y la adolescencia con atención durante las 24 horas del día: 116 111. Si hay riesgo inminente, no dudes en llamar al 112 (emergencias).