Fecha de actualización: 10/04/2026
La situación de Mozambique hoy en día sigue siendo una de las más complejas de África subsahariana. Años después de los devastadores ciclones Idai y Kenneth (2019), el país continúa enfrentando varias crisis: conflictos armados en el norte, fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes, inseguridad alimentaria y elevados niveles de pobreza.
Aunque Mozambique posee importantes recursos naturales y un gran potencial económico, su realidad sigue marcada por la vulnerabilidad. Hoy, en 2026, la emergencia humanitaria se explica por la superposición de varios factores que dificultan la recuperación del país.
¿Cuál es la situación de Mozambique en 2026?
Mozambique enfrenta simultáneamente tres emergencias que se retroalimentan: un conflicto armado que lleva más de ocho años activo en el norte, desastres climáticos cada vez más frecuentes e intensos, y una inseguridad alimentaria que afecta a millones de personas.
La situación de Mozambique tiene raíces profundas que se remontan a 2019, cuando la devastación provocada por los ciclones Idai y Kenneth marcaron un antes y un después. Aquellas emergencias se han terminado convirtiendo en una crisis estructural y permanente, sin apenas esperanza de que cese.
Los datos más impactantes de la situación de Mozambique en 2026
Según los datos más recientes de OCHA (la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas), en 2026 se necesitarán 348 millones de dólares para atender las necesidades humanitarias más urgentes del país.
- 4,8 millones de personas necesitan asistencia humanitaria en el país.
- 3,4 millones de niños y niñas necesitan ayuda de forma urgente para acceder a sus derechos más básicos (salud, alimentación o educación).
- Casi 1,3 millones de personas viven en zonas directamente afectadas por el conflicto armado en el norte. Muchas de ellas acabarán siendo desplazados.
- 5,2 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Mozambique. De ellas, 2,7 millones sufren inseguridad alimentaria aguda y necesitan asistencia urgente, según el Programa Mundial de Alimentos (WFP).
- 1,6 millones de personas dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir en las provincias de Cabo Delgado, Nampula y Niassa.
- Más de la mitad de menores de cinco años de Cabo Delgado sufre retraso en su crecimiento.
Del ciclón Idai al presente: cómo llegó Mozambique hasta aquí
En marzo de 2019, el ciclón Idai —de categoría 4— tocó tierra cerca de Beira, la segunda ciudad de Mozambique. Vientos de más de 177 kilómetros por hora lo arrasaron todo, hasta el punto de que Naciones Unidas lo catalogó como uno de los peores desastres meteorológicos jamás registrados en el hemisferio sur. Hubo más de 600 personas fallecidas, más de 1,8 millones de afectados, 70 000 personas desplazados y pérdidas estimadas en 773 millones de dólares en viviendas, cultivos e infraestructuras en general.
Por si fuera poco, tan solo seis semanas después y esta vez en la provincia de Cabo Delgado, donde Ayuda en Acción es una organización pionera, el ciclón Kenneth golpeó con fuerza, siendo el ciclón tropical más intenso registrado en la historia de esa área. Hubo más de 50 personas fallecidas y afectó a más de 35 000 familias, provocando además el desplazamiento de 20 000 personas.
Desde Ayuda en Acción no dudamos ni un solo minuto en actuar. Comenzamos distribuyendo kits agrícolas y construyendo más de 200 letrinas para evitar epidemias y garantizar la seguridad alimentaria básica. En el campamento de Tratara, con 150 familias e Nanjua desplazadas, distribuimos tiendas, mantas y kits de cocina, y ayudamos a reconstruir sus viviendas a más de 900 familias.
Una cadena de catástrofes que no se detiene
Desde el paso de los ciclones Idai y Kenneth, Mozambique ha sufrido otras emergencias climáticas sin precedentes. En diciembre de 2024, el ciclón Chido azotó de nuevo a la provincia de Cabo Delgado, provocando la muerte de 120 personas y heridas a casi 900. Además, gran parte de las viviendas de la zona quedaron totalmente destruidas (el 99% en el distrito de Mecufi).
En 2025, la sequía provocada por el Niño también se hizo presente en el país, afectando a 4,4 millones de personas, dedicadas fundamentalmente a la agricultura de subsistencia.
Otros ciclones como el Dikeledi y el Jude siguieron afectando a Mozambique, donde además ha habido recientemente (enero de 2026) fuertes inundaciones en el sur y el centro del país, afectando a más de 500 000 personas en las provincias de Gaza, Maputo y Sofala.
El conflicto en Cabo Delgado: la crisis olvidada
Si hablamos de crisis en Mozambique, hay que hablar del conflicto en Cabo Delgado. En octubre de 2017, grupos armados no estatales comenzaron a atacar comunidades de la provincia, con importantes reservas de gas natural. Desde entonces, este conflicto se ha cobrado la vida de más de 6000 personas y provocando el desplazamiento de 1,3 millones (sobre todo mujeres y menores). Solo en 2025 se registraron 730 incidentes de seguridad (466 fueron ataques contra civiles), el doble que el año anterior. No se espera que la crisis decaiga: seguirá habiendo ataques, secuestros y extorsiones en zonas mineras y áreas de la costa.
A pesar de lo importante del conflicto, sigue siendo desconocido a nivel mundial, opacado por otras grandes crisis humanitarias que también afectan a la población mozambiqueña, de una u otra forma.
Inseguridad alimentaria: hambre estructural
La inseguridad alimentaria supone una crisis estructural como consecuencia de los desastres climáticos, pero agravada por el conflicto y la pobreza.
En una situación donde el 60% de la población de todo el país vive en un contexto de pobreza extrema y el hambre está presente más que nunca, las distribuciones de alimentos (que por parte del Programa Mundial de Alimentos se han visto recortadas en 2025 a una cada dos meses) solo cubren el 39% de las necesidades calóricas diarias.
El plan de Respuesta Humanitaria de 2025 señalaba la necesidad de contar con 352 millones de dólares para paliar la situación. Sin embargo, solo se recibieron 73. Las organizaciones trabajando en el terreno también disminuyeron -algo que no ha ocurrido con Ayuda en Acción-. El PMA ya ha señalado que necesita de forma urgente 78,8 millones de dólares para continuar salvando vidas. El colapso de la financiación al desarrollo, especialmente tras el cierre de USAID, no ha hecho más que profundizar en la herida.
Mozambique y el cambio climático: ¿por qué el país es tan vulnerable?
Mozambique es uno de los países con mayor índice de riesgo climático del mundo. En 2019, fue el primero de una lista de 180 países de todo el mundo. Una extensa costa le expone de forma directa a ciclones tropicales cada vez más frecuentes.
Además del componente geográfico, las altas tasas de pobreza, la falta de infraestructura, el conflicto armado o la alta dependencia de la agricultura de subsistencia no hace más que multiplicar los efectos de cada emergencia climática.
El círculo vicioso: clima, desplazamiento y enfermedades
El cambio climático en Mozambique acelera y multiplica las vulnerabilidades de la población. En febrero de 2026 el Ministerio de Salud reportó casos activos de cólera en nueve distritos del país. Esto provocó incluso incidentes de violencia contra trabajadores de la salud. El cólera, probablemente, surgió en estas zonas tras las inundaciones, que contaminan las fuentes de agua.
Cada desastre climático supone un nuevo golpe para las miles de familias que viven desplazadas en el interior de Mozambique. Y eso, además de a la salud física, también afecta a la mental.
Las necesidades humanitarias más urgentes para Mozambique en 2026
Según la OCHA (Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios) en su Plan de Necesidades y Respuesta Humanitaria para 2026, existen una serie de prioridades para dar respuesta a las necesidades humanitarias más urgentes:
- Seguridad alimentaria: el PMA no llega con sus repartos bimensuales. Es urgente ampliar la cobertura de asistencia alimentaria para la población con mayor grado de vulnerabilidad.
- Agua, saneamiento e higiene (WASH): la destrucción de infraestructuras de agua debido a inundaciones y ciclones repercute directamente en el aumento de enfermedades como el cólera, la diarrea o la malaria, especialmente peligrosas para la infancia.
- Educación: los desastres climáticos afectan también a las infraestructuras escolares, muy básicas en general en todo el país. Esto hace que la educación se vea interrumpida, lo que afecta al desarrollo de la infancia y a sus oportunidades de presente y futuro, perpetuando el ciclo de la pobreza.
- Vivienda: millones de personas viven en refugios inestables. La situación es especialmente graven en Pemba o Metuge, donde trabaja Ayuda en Acción, zonas donde la población desplazada es mayor.
- Sanidad: mujeres embarazadas, menores o personas con enfermedades crónicas como tuberculosis o VIH son las principales afectadas por la inexistencia o la inoperatividad de centros de salud.
- Protección ante situaciones de violencia, en especial para menores y mujeres. Los centros que les atienden no tienen las condiciones necesarias para dar un apoyo óptimo.
Qué hace Ayuda en Acción en Mozambique
Ayuda en Acción lleva trabajando en Mozambique desde 2006, trabajando en la actualidad en las provincias de Cabo Delgado y Maputo. Nos centramos en el trabajo con grupos en situación de mayor vulnerabilidad, como menores, jóvenes, mujeres y población desplazada.
Uno de nuestros proyectos activos en Cabo Delgado tiene por objetivo fortalecer las capacidades locales para mejorar los medios de vida y la autosuficiencia a través de la agroecología, el comercio, la educación nutricional o la gestión del agua, entre otros.
También hemos desarrollado proyectos de emergencia en Metuge, también en Cabo Delgado, promoviendo el acceso a la educación. O en Namuno, en el mismo departamento, para garantizar la seguridad alimentaria de su población.
En todo el país, en 2024, conseguimos que más de 23 000 personas tuvieran acceso a agua limpia y segura, o que más de 41 000 personas desplazadas tuvieran acceso a ayuda humanitaria, entre otros logros.
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Mozambique no puede esperar
La situación de Mozambique en 2026 es la de un país atrapado en una crisis que se agrava cada vez más. El cambio climático, el conflicto en el norte y la crisis de la ayuda humanitaria hacen aún más difícil para el país salir a flote.
Siete años después de los ciclones Idai y Kenneth, Mozambique sigue necesitando asistencia humanitaria urgente, además de inversiones para infraestructuras que, entre otros objetivos, mejoren la seguridad alimentaria de la población.
Ayuda en Acción seguirá trabajando para que las personas que sufren esta situación puedan optar a más y mejores oportunidades y derechos.