En el planeta Tierra contamos con suficiente agua dulce como para que todas las personas que vivimos en él podamos disfrutar de ella. Sin embargo, millones siguen viviendo sin acceso a agua potable ni a un saneamiento seguro. Por eso el ODS 6, sobre agua limpia y saneamiento, es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que se incluyeron en la agenda internacional entre 2015 y 2030, y que costaría unos 28 400 millones de dólares al año (0,10% de la producción total de los 140 países implicados en los ODS).
Es de un cumplimiento urgente, pero por ahora no se están logrando los avances necesarios. Y es que garantizar el acceso a agua limpia y segura, así como una buena gestión de los recursos, es una cuestión tanto ambiental como una condición básica para el cumplimiento de los derechos humanos. Sin embargo, aún más del 80 % de las aguas residuales siguen vertiéndose sin tratar en ríos y mares, contaminando las aguas y haciéndolas no aptas para su consumo.
¿Qué es el ODS 6 y qué persigue?
El ODS 6 es uno de los 17 objetivos que la comunidad internacional se comprometió a trabajar durante 15 años (entre 2015 y 2030). Su objetivo es “garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible, así como el acceso al saneamiento para todas las personas”.
Por tanto, el ODS 6 no se limita únicamente a asegurar el acceso a agua, sino a hacerlo con ciertas garantías y mejoras. Estas son las metas que la comunidad internacional persigue cumplir para este objetivo:
- - Acceso universal y equitativo a agua potable segura.
- - Servicios de saneamiento e higiene adecuados.
- - Mejora de la calidad del agua.
- - Gestión eficiente, sostenible e integrada de los recursos hídricos.
- - Protección de ecosistemas relacionados con el agua.
Por qué el ODS 6 sigue siendo un reto global
En los últimos años se han producido avances importantes en cuanto al derecho humano al agua. Veamos algunas de las cifras más significativas:
- 🚰 Entre 2015 y 2024, el porcentaje de población con acceso a agua potable gestionada de forma segura pasó de aproximadamente el 68 % a un 74 %.
- 🚾 Si hablamos de saneamiento seguro, se ha logrado un avance de 10 puntos, de un 48% a un 58%.
- 🛁 En cuanto a la mejora de servicios básicos de higiene, la mejora es de un 66% a un 80%.
- 🧑⚖️ En cuanto a la implementación de políticas de gestión integrada de recursos hídricos, hubo un 57% de países que lograron niveles importantes de avance en 2023.
Pero a pesar de los avances, el cumplimiento del ODS 6 avanza a un ritmo realmente insuficiente. Hoy aún hay 2200 millones de persona sin acceso a agua potable segura, 3400 millones no tienen saneamiento seguro y 1700 millones no cuentan con servicios básicos de higiene en sus hogares.
Al actual ritmo de cumplimiento, y según los últimos informes, se espera alcanzar una gestión sostenible del agua a nivel global no antes de 2049.
Acceso a agua limpia y a saneamiento, un derecho humano
¿Sabías que el agua es un derecho humano? Puede que te parezca algo obvio, pero sin embargo, no fue reconocido como tal hasta el año 2010, en el marco de las Naciones Unidas (te lo contamos aquí).
El hecho de que sea un derecho fundamental para las personas, implica que todas las personas del mundo deberían tener agua suficiente para satisfacer sus necesidades de forma segura. Además, debe ser asequible y accesible.
Cuando el derecho al agua queda vulnerado, otros derechos fundamentales como la educación, la salud, la alimentación o la igualdad de género también lo hacen.
Y si el ODS 6 no se cumple, ¿qué pasa?
Como te acabo de contar, que el derecho al agua no se cumpla, implica que va a haber otros derechos fundamentales que tampoco lo hagan, impactando directamente en la dignidad y el futuro de las personas (sobre todo de las más jóvenes), pero también en otros aspectos de sus vidas:
Impacto en la salud 🧑⚕️
Cuando alguien consume agua no segura o hace uso de saneamientos que no cumplen ciertas condiciones básicas, es más fácil que se propaguen enfermedades como las diarreas (que aunque no lo creas, es una de las principales causas de muerte en la infancia más vulnerable), el cólera, la malnutrición, etc.
Impacto en la educación 🎓 y en la igualdad 🟰
Cuando el agua que beben los niños y niñas está en malas condiciones, impacta como decíamos en su salud. Pero también en su educación, ya que estar enfermos les impedirá asistir a clase. A veces también ocurre que son los encargados (ocurre sobre todo con las niñas) de ir a buscar agua, lo que hace que dejen de ir a la escuela.
Además, la inexistencia de servicios de saneamiento e higiene básicos lo pone aún más difícil a las niñas cuando estas tienen la menstruación. Muchas de ellas dejarán de ir a clase los días que tienen la regla por este y otros motivos.
Impacto ambiental 🏞️
Industrias (también la industria agrícola y ganadera) genera residuos que en multitud de ocasiones van directamente al mar, sin una gestión adecuada. Esto hace que se contaminen las aguas y que perjudique no solo a las personas sino a todo el ecosistema.
Qué hacer para cumplir con el ODS 6
Par que se cumpla el ODS6 es necesario, ante todo, voluntad política. Aunque la ciudadanía también tiene un papel importante en su cumplimiento, los Estados y administraciones deben impulsar acciones como estas:
- ✅Mejora de las inversiones en infraestructuras.
- ✅Apuesta por una gestión sostenible y equitativa de los recursos hídricos.
- ✅Protección real de fuentes de agua y ecosistemas.
- ✅Implementación de políticas públicas con enfoque de derechos humanos.
- ✅Impulso de la cooperación internacional y la acción local a través de acciones de sensibilización y educación para la ciudadanía global.
Y en este último punto están organizaciones como Ayuda en Acción. Trabajamos en diferentes lugares del mundo para lograr un acceso a agua que tenga en cuenta el resto de derechos que trabajamos. En Etiopía o Mozambique, inauguramos pozos que mejoran la calidad de vida de las personas, y en lugares como Ecuador, trabajamos por mejorar su gestión. Son solo algunos ejemplos con un mismo objetivo: que el ODS 6 se cumpla. 💧💧
