Acabar con la pobreza en el mundo sigue siendo uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos. Las consecuencias de la pandemia y el resto de factores socio-económicos que se han agravado en los últimos años, hacen todavía más difícil que antes la lucha contra la pobreza. Por eso el esfuerzo debe mantenerse o incluso aumentarse si es posible.
En Ayuda en Acción proponemos 10 soluciones para la pobreza, un problema que podemos erradicar con éxito con el apoyo de la ciudadanía.
Por qué debemos luchar contra la pobreza
La lucha contra la pobreza es imprescindible desde un punto de vista ético y humanitario. En el siglo XXI resulta increíble que no hayamos podido conseguir un equilibrio económico y social en el que nadie tenga que sufrir las consecuencias de una situación económica desfavorable.
Además, la desigualdad en cualquier comunidad perjudica su crecimiento económico, afecta a las relaciones sociales y aumenta las tensiones hasta el punto de poder acabar en conflicto y guerra, haciendo todavía más profunda la pobreza entre esa población.
Según cifras del Banco Mundial en 2022, la tasa de pobreza extrema en el mundo fue de un 10,5%, lo que supondría unos 838 millones de personas que vivían con menos de tres dólares al día. La ONU, en un reciente informe, se pronunciaba en la misma línea, con más de 800 millones de personas en 2025 en situación de pobreza extrema.
Según el último Informe de Pobreza Multidimensional, elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 2024, de los 112 países analizados, 1100 millones vivían en pobreza multidimensional. Más de la mitad eran menores de edad. Este índice analiza y evalúa las carencias que afectan a la calidad de vida en ámbitos como la educación, la vivienda, la saludo, el acceso a los servicios básicos y el nivel de vida.
Principales causas de la pobreza
Las causas de la pobreza en el mundo son muchas y muy diversas. A pesar de los avances de los últimos años por contribuir a su reducción, el número de personas que sufren pobreza extrema en el mundo continúa siendo muy alto.
En la actualidad muchas de las causas de la pobreza son las históricamente heredadas, agravadas además por el paso del tiempo. Si las observamos nos daremos cuenta de que todas ellas tienen un rasgo en común y es que generan desigualdad:
- Los conflictos bélicos y la violencia: según el Global Hunger Index (GHI) 2025, son la principal causa del aumento del hambre en el mundo. Pero además de hambre, provoca pobreza en general, componente que por supuesto va asociado al primero. Además de provocar hambre, desplazan personas, destruyen infraestructuras e interrumpen mercados y servicios básicos.
- Los efectos del cambio climático: el hecho de que haya tormentas más fuertes, sequías más largas, inundaciones más frecuentes y olas de calor con cada vez mayores temperaturas hace que, allá donde existe mayor vulnerabilidad, los efectos son aún más graves. Según el Informe de Pobreza Multidimensional del PNUD en 2025, 887 millones de personas que viven en pobreza multidimensional, están expuestas a uno o más riesgos climáticos.
- La carencia de asistencia médica adecuada: más de la mitad de la población mundial en 2021 no tenía cobertura total de servicios esenciales de salud. Esto supone más de 4500 millones de personas. Los elevados gastos sanitarios, cuando no existen servicios de salud pública gratuitos, genera que muchas personas gasten más de lo que pueden en temas médicos. Casi 100 millones de personas se ven empujadas a la pobreza debido a dichos gastos.
- La falta de acceso a educación: en Ayuda en Acción sabemos que la educación es una herramienta fundamental para salir del círculo de la pobreza. Según la UNESCO, si todas las personas adultas completaran la educación secundaria, unos 420 millones de personas podrían salir de la pobreza. No tener acceso a una educación repercute en menores oportunidades de progreso en todas las etapas de la vida.
- La falta de acceso a agua potable y saneamiento: no tener acceso a agua limpia y segura multiplica los riesgos de enfermedades. Esto hace que el acceso a educación o empleo se vea interrumpido, por lo que la pobreza nuevamente se perpetúa. Según la OMS y UNICEF en un informe de 2025, 2100 millones de personas aún no tienen acceso a agua potable gestionada de forma segura.
- Las deficiencias nutricionales en la alimentación: la alimentación es fundamental para el desarrollo de las personas, lo que les permite participar en la vida económica y social. Según el Global Hunger Index 2025, el puntaje mundial de hambre ha bajado muy poco desde 2016 (de 18,8 a 18,3). Esto indica que hay cierto estancamiento en la lucha contra el hambre. A este ritmo, no se alcanzaría el objetivo Hambre Cero hasta el año 2137.
10 soluciones para acabar con la pobreza
Proponemos a continuación cómo erradicar la pobreza con 10 soluciones prácticas, adaptadas a las nuevas necesidades sociales de nuestra época y que en algunos casos ya se han aplicado, con resultados satisfactorios.
Acabar con el hambre y la malnutrición
El hambre es a la vez causa y consecuencia de la pobreza. Esta es la razón por la que la erradicación del hambre encabeza nuestro ranking de formas de luchar contra la pobreza.
Los 1000 primeros días de vida son cruciales para cualquier ser humano. Durante esta etapa es cuando se produce el desarrollo básico de los niños y niñas y una buena nutrición juega un papel esencial. El hambre y la desnutrición en la infancia son causa de mortalidad infantil, pero también puede provocar una ralentización de su desarrollo físico e intelectual, consecuencias irreversibles que les acompañarán toda su vida.
Está demostrado que una población enferma es menos productiva. La malnutrición (en cualquiera de sus formas) también acarrea graves consecuencias en la salud de las personas adultas. La obesidad, por ejemplo, puede desembocar en enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, hipertensión, asma, problemas respiratorios o enfermedades hepáticas.
En lugares como Guatemala o Sahel luchamos contra la desnutrición, especialmente la de menores, a través de proyectos que, además de proporcionar alimentos a los menores, buscan mejorar las condiciones de vida de las familias a través de oportunidades de empleo y emprendimiento.
Cobertura universal de la salud
Como hemos visto anteriormente, pobreza y salud están íntimamente ligadas. Y son los dos elementos clave de una pescadilla que se muerde la cola. La pobreza provoca que la población enferma no tenga recursos para acceder a determinados tratamientos. Por otro lado, una alta incidencia de enfermedades en un territorio impide que este se desarrolle económicamente.
Adaptación al cambio climático
Los desastres naturales –incrementados por los efectos del cambio climático– se traducen en pérdidas de cultivos, ganado e infraestructuras. Esto supone una reducción drástica de la producción de alimentos básicos. Esto incide directamente en la seguridad alimentaria de la población con menos recursos pero también en sus medios de vida.
Para acabar con la pobreza, también es necesario que apoyemos a las poblaciones más empobrecidas a que reduzcan su vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático. Así lo hacemos en Etiopía, donde preparamos a familias agropastoralistas a tener las capacidades y herramientas básicas para hacer frente al cambio climático, fundamentalmente la sequía.
Acceso universal a la educación de calidad
Sabemos que la educación es la herramienta más importante para romper el círculo de la pobreza y supone un importante impulso para generar más y mejores oportunidades en la infancia y adolescencia. Garantizar el acceso a una educación inclusiva, equitativa y de calidad a todo el alumnado es el primer paso para poner en sus manos un futuro lejos de la pobreza y lleno de oportunidades. Si quieres apoyar nuestro trabajo en esta línea, el apadrinamiento es la mejor fórmula para conseguirlo, porque apoya a la infancia y la juventud, así como a sus comunidades, a tener acceso a educación y servicios básicos que pueden ayudarles a salir del círculo de la pobreza.
Aumentar la inversión en el desarrollo de regiones y comunidades empobrecidas
La cooperación internacional o los proyectos de desarrollo, como los que ejecuta Ayuda en Acción, son los mejores caminos para acabar con la pobreza. Este tipo de acciones a medio-largo plazo tienen por objetivo atajar sus causas desde diversos frentes. En Ayuda en Acción trabajamos codo con codo con las poblaciones beneficiarias, haciéndoles partícipes de su desarrollo desde el primer momento, detectando sus necesidades y poniendo en marcha un exhaustivo plan que revisamos cada tres años.
Atajar la desigualdad de género
La pobreza tiene rostro de mujer y la desigualdad de género es una barrera más que impide a las mujeres salir de la pobreza. La brecha de género a nivel educativo y salarial, el acceso a la propiedad de la tierra y a puestos de responsabilidad o la falta oportunidades suelen ser el común denominador de la desigualdad en todo el mundo.
En Ayuda en Acción consideramos que trabajar en género debe ser transversal a cada una de las actuaciones que desarrollamos. Pero impulsamos también proyectos para dar oportunidades de futuro a las mujeres, sobre todo jóvenes, como este que prepara a mujeres que pilotan drones para hacer frente al cambio climático en Bolivia, o este otro en Etiopía, que apuesta por la formación para cambiarlo todo.
Invertir en centros comunitarios y sociales
Las soluciones para la pobreza pasan por los servicios de ayuda directa y social hacia las personas que lo necesitan. Con centros comunitarios y sociales, es posible afrontar iniciativas grupales con las que ayudar a estas personas a tener la oportunidad de un futuro mejor.
Ayudar en bancos de alimentos
Entre las 10 soluciones para la pobreza hemos identificado acabar con el hambre como la primera de ellas. Pero también es importante ayudar a quienes tienen dificultades para conseguir los alimentos necesarios con los que ofrecer una buena alimentación a su familia.
Aquí los bancos de alimentos juegan un papel determinante, ya que ayudan a familias enteras a poder completar su "cesta de la compra", con la que disfrutar de una alimentación saludable a la que no tienen acceso por razones económicas.
Realizar voluntariado
Cómo erradicar la pobreza no solamente depende de la administración pública, instituciones y ONG. Realizar actividades como voluntariado es imprescindible para que en conjunto se puedan alcanzar metas concretas. Por eso te animamos a apuntarte a aquellas actividades con las que puedas ayudar a otras personas. Cada pequeño gesto puede marcar una gran diferencia.
Aportar donaciones a las personas más pobres
A través de donaciones como la tuya, podemos afrontar proyectos a largo plazo con los que ayudar a comunidades enteras. Así asentamos las bases educativas, económicas y sociales necesarias, para que las generaciones actuales y futuras puedan superar el obstáculo de la pobreza.
El papel de Ayuda en Acción en la lucha contra la pobreza
Las desigualdades crecerán si hoy no se pone freno a las causas y factores que alimentan la pobreza. Por eso en Ayuda en Acción trabajamos desde 1981 con el objetivo de erradicar la pobreza en los 18 países en los que estamos presentes. Pretendemos que todas las personas puedan ejercer sus derechos y estén capacitadas para disfrutar de una vida digna.
Con este objetivo desarrollamos planes de gestión de riesgos y prevención de desastres. Acompañamos a las personas que deciden migrar para que puedan comenzar una nueva vida con todos sus derechos garantizados. Para mitigar las consecuencias del cambio climático, apoyamos el cuidado de los suelos y la reforestación, fomentamos la agricultura sostenible y garantizamos el acceso a fuentes de agua segura. Luchamos contra la desnutrición.
Generamos nuevas oportunidades que permitan a las familias obtener ingresos. Queremos que todos los niños y niñas tengan acceso a una educación de calidad que les permita tener un futuro lleno de oportunidades.
Trabajamos por la infancia y por todas las personas que ven vulnerados sus derechos para que la erradicación de la pobreza sea una realidad.
Cómo puedes contribuir tú a acabar con la pobreza
Esperamos que después de leer este post ya no seas de quienes creen que alcanzar el ODS 1 (fin de la pobreza) es una utopía. Pero si sigues pensando así, te vamos a dar un dato. Según la ONU, si todos los países ricos destinaran solo el 1% de sus ingresos al combate contra la pobreza, acabaríamos con ella en menos de 20 años.
Luchar contra esta lacra también está en tu mano. Puedes contribuir a ello haciendo voluntariado (también puedes hacerlo de forma virtual) en alguna organización que, como Ayuda en Acción, lucha contra la pobreza y las desigualdades. Además, puedes dar un paso más aportando un donativo o haciéndote socio o socia. Y por supuesto, puedes apadrinar un niño o un grupo de niños y niñas para invertir no solo en su futuro, sino para ayudar a salir de la pobreza a toda su comunidad.
