Anaís y el Niño Costero en Perú

12-04-2019 Lectura 2 Minutos
Inma D. Alonso
Comunicación y contenidos

En marzo de 2017 Perú vivió las consecuencias del fenómeno del Niño Costero: más de 141.000 personas damnificadas, más de 205.000 personas perdieron sus viviendas y casi 2.000 centros educativos quedaron  inhabilitados. Ayuda en Acción se movilizó desde el primer día para dar respuesta a esta emergencia con el reparto de ocho toneladas de ayuda humanitaria: alimentos, artículos de higiene básica y kits potabilizadores de agua.

Las fuertes lluvias que asolaron el país en tan solo unos días son fruto del agravamiento del fenómeno climático conocido como El Niño Costero: consiste en un calentamiento anómalo del mar, en este caso del Océano Pacífico, que incrementó su temperatura 6 grados. Dicho calentamiento produjo un aumento de la humedad, lo que desencadenó el aguacero y causó el desbordamiento de ríos, inundaciones y aluviones.

El Niño Costero y su terrible impacto

Dentro de ese 20% de la población más vulnerable de Perú encontramos a la familia de Anaís, una niña de 8 años a la que conocimos en mayo de 2016 en la provincia de Gran Chimú, ubicada en la región La Libertad y una de las tres más afectadas por la emergencia en Perú junto con las regiones de Piura y Lambayeque. Anaís fue la protagonista de nuestra campaña Vidas Paralelas con la que queríamos concienciar sobre la diferencia de oportunidades a las que tienen acceso los niñas y niñas en el mundo en función del lugar y la familia en la que nacen.

Tras el caos de los primeros días y a pesar de que con las inundaciones más de 2.400 km de carreteras y más de 10.300 km de caminos rurales quedaron completamente inaccesibles, conseguimos localizar a Anaís y a su familia. Si antes de la emergencia ya vivían en una grave situación de pobreza y vulnerabilidad, después del paso del Niño Costero, no tenían nada. Semanas después del desastre, los medios de comunicación ya no se hacían eco de lo que sucedía en Perú; años después, aún menos. Pero desde Ayuda en Acción sabemos que la ayuda es siempre es necesaria y por ello desarrollamos una importante tarea de reconstrucción sostenible en el tiempo, porque Perú necesita ayuda.

En el terremoto lo perdió todo, menos las ganas de luchar.